Consti, una niña especial

He rescatado algo que escribí hace unos añitos…

Hace 34 años, allá por marzo nació una niña llamada Constitución, una niña en la que sus padres habían puesto muchas expectativas ya que acababa de morir el abuelo.

Era una niña fuerte, dulce, cariñosa, amable, respetuosa, transparente, era capaz de unir a muchos niños y amigos. Durante los 10 primeros años de su vida, Consti transmitía humor, alegría, trabajo, felicidad, respeto y tolerancia a todas las personas que vivían en su país.

Poco a poco fue sufriendo pequeños achaques en el corazón, sus cirujanos y amigos le decían que debía de cuidarse pues si no lo hacía y no se trataba adecuadamente podría sufrir un gran infarto.

Los años fueron pasando y sus amigos fueron llevándola por malos caminos, cada vez le hacían menos caso y la intentaban corromper.

Aquella niña que había nacido con un noble corazón, se estaba convirtiendo en una joven sin orden, sin leyes y que hacía lo que buenamente le daba la gana.

Sus amigos se reían de ella, le robaban, la maltrataban psicológicamente y los responsables de cuidar de ella no hacían nada, o no podían hacer nada porque otros compañeros se lo impedían.

De ahí, que todo empezaba a cambiar en ella, empezó a tener problemas respiratorios, digestivos, circulatorios y cayó en una gran depresión.

Ahora sus amigos se están dando cuenta de que esa protección que cuando eran niños Consti les proporcionaba, ahora ya no la tenían y reinaba el caos en toda la pandilla.

Sus amigos desesperados al ver todos los problemas que le habían ocasionado, decidieron buscar otros médicos.

Éstos se verán obligados a realizar un trasplante de corazón, hígado y pulmón, pero no lo tendrán fácil, pues, aunque los médicos sean buenos, el daño que ellos habían hecho en su amiga Consti al no protegerla, cuidarla y estar con ella cuando se la necesitaba, defendiéndola de todas las amenazas que sufrió había sido grande.

Ahora necesita con urgencia ese trasplante multiorgánico que permita a Consti volver a ser la niña alegre, respetuosa, educada y trabajadora que lo fue en un principio y que por fin pueda decirse así misma:

¡Soy yo, única, diversa, plural, y por fin íntegra!

Piensa en un amigo a quien mandarle este artículo

Soy Luis Pisa

Como profesor, me encanta ver cómo mis estudiantes se inspiran y crecen. Mi enfoque pedagógico se basa en la claridad y la accesibilidad.

Conoce más sobre mí aquí.

Deja un comentario