¿Somos efectivos a la hora de poner límites?

Cada vez vemos más frustración en los niños y niñas y un deseo de inmediatez que les hace querer tener las cosas fácilmente y en el momento.

Una de las cosas que debemos de tener claras todas las personas a la hora de educar tanto en la escuela como en la familia, es la necesidad de marcar unos límites.

Establecer límites claros y consistentes para los niños y niñas es fundamental para su saludable desarrollo y para fomentar un entorno familiar armonioso y una buena adaptación a la vida en sociedad.

Establecer límites no se trata solo de imponer reglas, sino de enseñar a los niños habilidades importantes como autocontrol, responsabilidad y respeto hacia los demás.

Todo ello es fundamental para el desarrollo saludable de los niños en edad escolar.

Si es verdad que en función de la edad, los límites serán unos u otros, pero para ello ya habrá tiempo de hablar.

Aquí algunas pautas generales para establecer límites efectivos:

Los límites han de ser consistentes y aplicados de manera uniforme. Esto ayuda a los niños a comprender lo que se espera de ellos y a desarrollar un sentido de seguridad y estructura.

Han de ser claros y comprensibles para los niños. Evitemos ser ambiguos al establecer reglas y expectativas para con los niños y niñas, seamos realistas.

Se deben adecuar al desarrollo, es decir, deben ser apropiados para la edad y el nivel de desarrollo del niño teniendo en cuenta las habilidades cognitivas, emocionales y sociales de tu hijo al establecer reglas.

Aunque es importante escuchar las preocupaciones y opiniones de los niños, los límites no deben ser objeto de negociación constante. Mantenga una postura firme cuando sea necesario.

Las consecuencias deben ser claras. Es importante que los niños comprendan las consecuencias de sus acciones cuando violan los límites establecidos. Éstas, han de ser consistentes y proporcionales a la infracción, y deben enfocarse en enseñar una lección constructiva en lugar de castigar.

Por último y aunque la consistencia es clave, también es importante ser flexible cuando sea necesario. Siempre que sea posible, hay que adaptar los límites a las circunstancias individuales y considerar las necesidades y capacidades únicas de los niños y niñas.

Y ante todo los padres y educadores, también deben seguir los límites que establecen para sus hijos. Los niños aprenden mucho observando el comportamiento de los adultos, por lo que es importante dar el ejemplo.

«Educar con el ejemplo no es una manera de educar, es la única»

Albert Einstein

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Soy Luis Pisa

Como profesor, me encanta ver cómo mis estudiantes se inspiran y crecen. Mi enfoque pedagógico se basa en la claridad y la accesibilidad.

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