Con la salud no se juega; psicología, coaching y “vende humos”.

Cuando terminé la carrera de psicología, a parte de especializarme en psicopedagogía y no dejar de formarme en aspectos clínicos, el  seguir en constante aprendizaje me ha llevado a tocar otros palos, como el mundo del coaching reglado, y lo que me saca de mis casillas, aprender a discernir a los vende humos o “falsos coaches”.

Será parte de otro artículo hablar de mi experiencia en el coaching, pero hoy me gustaría hablar e intentar clarificar un poco el tema de la psicología, “el coaching” y todo esto que se ha puesto ahora tan de moda de la autoayuda, de los cuales se venden miles de libros  (y yo he sido el primero en bebérmelos), y los “falsos coaches” o “vende humos”.

¡Con la salud de la gente no se juega!

En los últimos años, tanto el coaching como la psicología han ganado relevancia en el ámbito del bienestar personal y el desarrollo profesional. Sin embargo, mientras que la psicología se basa en principios científicos sólidos, el coaching ha visto una proliferación de prácticas no reguladas que pueden poner en riesgo a las personas que buscan ayuda de verdad. En este contexto, es fundamental resaltar la importancia de la psicología como disciplina científica rigurosa frente al peligro que representan los “falsos coaches”.

¿Qué es la psicología?

La psicología es una disciplina científica que estudia el comportamiento humano y los procesos mentales con el objetivo de promover el bienestar emocional y mental. Sus fundamentos se basan en investigaciones rigurosas, metodologías probadas y un marco ético que garantiza la seguridad de quienes buscan ayuda.

Carl Gustav Jung expresó:
«Conocer tu propia oscuridad es el mejor método para lidiar con la oscuridad de otras personas.»

Esta frase refleja la profundidad y la seriedad con la que la psicología aborda el desarrollo humano, partiendo de un autoconocimiento riguroso y validado.

Por tanto, algunos aspectos que distinguen a la psicología de otras prácticas son:

  1. Evidencia científica: Las intervenciones psicológicas, como la terapia cognitivo-conductual y la terapia sistémica entre otras, son validadas mediante estudios controlados.
  2. Formación especializada: Los psicólogos requieren años de formación universitaria y práctica supervisada, garantizando su capacidad para abordar tanto problemas cotidianos como trastornos complejos, así como actualización constante.
  3. Regulación profesional: Los psicólogos están sujetos a estrictos códigos de ética que aseguran un ejercicio responsable y enfocado en el bienestar del paciente.

¿Y qué hay del coaching y el “falso coaching”?

A mi parecer, aunque el coaching tiene un potencial positivo si se da con un coach cualificado, certificado, avalado y con horas de práctica, la falta de regulación y el desconocimiento del proceso, ya sea coaching personal, aplicado a empresas, etc. ha dado lugar a la aparición de falsos coaches, personas sin formación adecuada que ofrecen soluciones simplistas a problemas complejos.

Los riesgos asociados a estos falsos coaches incluyen:

  1. Intervenciones dañinas: Sin formación adecuada, los falsos coaches pueden agravar problemas emocionales o psicológicos.
  2. Promesas irreales: Afirman poder solucionar problemas en pocas sesiones o garantizar éxito inmediato, algo que carece de fundamento.
  3. Intrusismo profesional: Muchos intentan abordar temas clínicos como la depresión o la ansiedad, competencias exclusivas de los psicólogos.

El coaching, como bien dijo John Whitmore, debe enfocarse en ayudar a las personas a aprender por sí mismas:
«El coaching desbloquea el potencial de una persona para maximizar su propio desempeño. Es más, ayudar a aprender que enseñar.»

Sin embargo, cuando este principio es distorsionado por “falsos coaches”, los resultados pueden ser contraproducentes.

La Psicología por Encima del Intrusismo

La psicología, por su base científica y formación rigurosa, está mejor preparada para abordar los desafíos emocionales y mentales de las personas. Mientras que el coaching puede complementar procesos de desarrollo profesional o personal, nunca debe sustituir la intervención psicológica en casos que requieran un análisis profundo o tratamiento especializado.

Podríamos decir que la psicología sobresale por:

  • Su enfoque integral: Aborda tanto los aspectos conscientes como los inconscientes del comportamiento humano.
  • Capacidad para tratar trastornos: Solo los psicólogos están capacitados para diagnosticar y tratar problemas clínicos como ansiedad, depresión o estrés postraumático.
  • Conexión con otras ciencias: Se apoya en disciplinas como la neurociencia, la biología y la sociología, garantizando un enfoque multidimensional.

Por lo tanto, para quienes buscan apoyo, es esencial distinguir entre un psicólogo profesional y un falso coach:

  • Formación certificada: Los psicólogos deben contar con títulos universitarios reconocidos y acreditaciones.
  • Referencias claras: Profesionales éticos pueden demostrar sus competencias y experiencia.
  • Límites claros: Un psicólogo sabe hasta dónde puede llegar su intervención y cuándo derivar casos a otros especialistas.

Cerciórense bien de a quién piden ayuda y cuando lean en las redes tengan sentido crítico. Las soluciones mágicas no existen.

El coaching como práctica será abordado en otro capítulo…

¡Feliz día!

Piensa en un amigo a quien mandarle este artículo

Soy Luis Pisa

Como profesor, me encanta ver cómo mis estudiantes se inspiran y crecen. Mi enfoque pedagógico se basa en la claridad y la accesibilidad.

Conoce más sobre mí aquí.

Deja un comentario